Menos del 30% de la población en edad de jubilación cuenta con una pensión formal; expertos señalan que el desconocimiento del sistema es el principal obstáculo
Por: Rodrigo Pujol
En México, el retiro laboral se ha convertido en una promesa fragmentada. A pesar de que millones de trabajadores destinan décadas de su vida al esfuerzo productivo, las estadísticas actuales son alarmantes: menos del 30% de la población en edad de retiro logra consolidar una pensión formal. El resto queda a la deriva, dependiendo del apoyo familiar o de la necesidad de seguir trabajando en la vejez.
Para Luis Centeno, CEO de Construyendo tu Futuro, este fenómeno no es solo una falla estructural de las instituciones, sino el resultado de una profunda brecha de información que impide a los trabajadores tomar las decisiones correctas a tiempo.
Un sistema complejo y poco comprendido
El modelo pensionario mexicano se divide principalmente entre el IMSS y el ISSSTE, cada uno con reglas y regímenes que suelen confundir al trabajador promedio. «La mayoría de las personas no sabe en qué régimen está, ni qué necesita para pensionarse. Y ese desconocimiento termina costando años de esfuerzo sin resultado», explica Centeno.
Esta confusión es la causa principal por la que se niegan pensiones. Según el experto, los rechazos no siempre ocurren por falta de derecho, sino por:
- No alcanzar el mínimo de semanas cotizadas.
- Inconsistencias en los datos personales o historial laboral.
- Errores administrativos no corregidos a tiempo.
- Desconocimiento total del régimen asignado.
La portabilidad: El «as» bajo la manga que pocos usan
Uno de los mecanismos más poderosos, pero menos aprovechados, es la portabilidad entre IMSS e ISSSTE. Esta herramienta permite que un trabajador que ha transitado entre el sector público y el privado sume sus semanas cotizadas en ambos sistemas para cumplir con los requisitos de jubilación.
«La portabilidad puede ser la diferencia entre pensionarse o no», señala Centeno. Sin embargo, el proceso requiere validar historiales en ambas instituciones y elegir el régimen más conveniente, un trámite que sin asesoría técnica puede volverse una pesadilla burocrática para el ciudadano.
La planeación como activo financiero
El verdadero desafío del sistema en 2026 es fomentar una cultura previsional. El retiro ha dejado de ser un evento que «simplemente sucede» al cumplir cierta edad, para convertirse en un proyecto que debe planearse desde el primer día de la vida laboral. En un entorno de reglas cambiantes, entender el funcionamiento de las semanas cotizadas y los derechos de portabilidad es tan valioso como el ahorro mismo.
Como concluye Luis Centeno: «Hoy, el retiro no se trata solo de trabajar y esperar. Se trata de entender, planear y tomar decisiones informadas a tiempo».
Nota del Editor: Es doloroso ver a personas que trabajaron toda su vida perder su derecho al descanso por un error en un sistema que parece diseñado para confundir. En Thunder creemos que la educación financiera es un acto de justicia social. Si tienes semanas cotizadas en diferentes instituciones, no las des por perdidas; infórmate y reclama lo que por ley te pertenece. Tu futuro no debería ser una moneda al aire. — Thunder
Si deseas contactar al editor, escribe a: editor@thunder.mx
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