Mayo Clinic: Cómo romper el bucle del ‘Doomscrolling’ y recuperar tu salud mental

El Dr. Craig Sawchuk explica por qué nuestro cerebro busca amenazas en internet y ofrece una guía táctica para detener el desplazamiento compulsivo

Por: Rodrigo Pujol

En un mundo hiperconectado, la frase «debería parar» se ha vuelto un mantra silencioso para quienes pasan horas deslizando el dedo por noticias negativas. Este fenómeno, conocido como doomscrolling, no es solo un mal hábito; es una respuesta biológica a la incertidumbre que puede socavar seriamente nuestro bienestar. El Dr. Craig Sawchuk, psicólogo de Mayo Clinic, advierte que nuestro cerebro está programado evolutivamente para detectar amenazas y novedades, un mecanismo de supervivencia que hoy se ve explotado por el entorno digital.

Lo que inició durante la pandemia de COVID-19 como una búsqueda de respuestas, se ha transformado en un bucle interminable donde ninguna cantidad de información logra disipar la ansiedad. Al contrario, el consumo compulsivo actúa como una lente negativa que nos predispone a consumir contenido aún más desalentador, afectando áreas críticas de nuestra vida cotidiana.

El costo oculto de la negatividad digital

El impacto del doomscrolling va más allá del cansancio visual, deteriorando pilares fundamentales de la salud:

  • Procrastinación del sueño: El uso nocturno retrasa el descanso, provocando irritabilidad, impaciencia y falta de tolerancia al día siguiente.
  • Aislamiento social: El tiempo dedicado al dispositivo resta espacio a las conexiones con familiares y amigos, las cuales son esenciales para la restauración emocional.
  • Sedentarismo: Esta actividad sustituye el ejercicio físico y el contacto con la naturaleza, elementos clave para amortiguar el estrés.
  • Indecisión e impotencia: Adquirir más información de la necesaria para planificar suele conducir a una sensación de parálisis o falta de control sobre el futuro.

Estrategias para retomar el control

Para contrarrestar esta tendencia, el especialista de Mayo Clinic sugiere realizar una introspección consciente sobre cuánto nos ayuda realmente la información que consumimos. Establecer límites claros es el primer paso para sanar la relación con la pantalla:

  1. Chequeo de estado de ánimo: Cada 5 o 10 minutos, evalúa cómo te sientes. Si tu ánimo empeora, es una señal clara para desconectarte.
  2. Límites de tiempo con alarma: Define periodos específicos (por ejemplo, 20 minutos dos veces al día) y utiliza alarmas para evitar que el tiempo se escape.
  3. Sustitución saludable: Cambia el tiempo de pantalla por actividades que promuevan la dopamina natural, como el ejercicio o el sueño reparador.

Reconocer que el doomscrolling es una búsqueda improductiva de seguridad permite transformar un diagnóstico de ansiedad en una gestión saludable del tiempo digital. Para profundizar en hábitos de vida saludable, puedes consultar los recursos disponibles en Mayo Clinic.

Nota del editor: No subestimes el poder de apagar las notificaciones; el cerebro busca la «novedad» como una recompensa, pero en el doomscrolling esa recompensa es tóxica. Si notas que tu primer impulso al despertar es revisar noticias trágicas, intenta sustituir ese hábito por cinco minutos de estiramiento o lectura física para reprogramar tu enfoque matutino hacia el bienestar propio.

Contactar al editor al correo: editor@thunder.mx

#MayoClinic #SaludMental #Doomscrolling #BienestarDigital #Psicología #HigieneDelSueño #SaludMéxico2026 #ConsejosMédicos

Thunder MX is a next generation news