Más de 50 personajes, recuerdos de Cuna de Lobos, Rebelde, Amor Real y las Marías llegan al teatro en una comedia que convierte el melodrama mexicano en una montaña rusa de nostalgia, humor y sátira
Por: Rodrigo Pujol Del Toro
¿Quién no creció escuchando una telenovela en la televisión de la casa? Para algunos fueron las historias de las villanas inolvidables; para otros, los galanes perfectos, las protagonistas humildes, las familias millonarias y esos secretos capaces de cambiarlo todo en el capítulo final. Ahora todos esos clichés regresan al escenario, pero con una buena dosis de humor.
No es otra telenovela mexicana es la nueva comedia escrita y dirigida por Quecho Muñoz, creador de proyectos como 12 Princesas en Pugna y Niño Perdido, que convierte el universo del melodrama nacional en una experiencia teatral donde cinco actores interpretan más de 50 personajes.
Entre ellos está David Anguiano, quien da vida a José Carmelo, el clásico galán de telenovela de los años noventa y principios de los dos mil: perfecto, elegante, ingenuo y con una vida aparentemente resuelta gracias a sus millones.
Pero José Carmelo no es solamente un homenaje al galán tradicional. Su historia tiene un giro que, como advierte el propio actor, es mejor descubrir directamente en el teatro.

David Anguiano: un telenovelero que terminó dentro de una
La elección de David para este proyecto parece casi inevitable. Antes de convertirse en actor, reconoce que fue un gran consumidor de telenovelas y calcula que conoció alrededor del 80 por ciento de las producciones que la obra aborda.
“Antes de ser actor sí, la verdad, era un gran televidente y no me perdía las telenovelas”, cuenta.
Su conocimiento del género no solamente proviene de las producciones que vio directamente. También reconoce el peso de las retransmisiones, que permitieron que historias originalmente transmitidas décadas atrás llegaran a nuevas generaciones.
Por eso, cuando comenzó a trabajar en la obra, no solamente tuvo que aprender personajes: también tuvo que regresar a un universo televisivo que forma parte de su propia memoria.
De Catalina Creel a Mía Colucci
Uno de los grandes atractivos de No es otra telenovela mexicana es precisamente la cantidad de referencias que aparecen durante la función.
La obra recorre más de 50 telenovelas icónicas, desde personajes como Catalina Creel de Cuna de Lobos hasta referencias de Rebelde, además de producciones infantiles, juveniles, de época y grandes melodramas que forman parte de la cultura popular mexicana.
David, por ejemplo, interpreta más de diez personajes.
Entre ellos aparecen personajes inspirados en universos muy distintos: desde Mía Colucci hasta personajes de época e incluso figuras inspiradas en artistas como Laura León.
“Paso por todas las emociones y por todo tipo de personajes”, explica.
Y ahí está uno de los mayores retos actorales del espectáculo: cambiar de personalidad, edad, género y energía en cuestión de minutos, manteniendo además el ritmo vertiginoso de una comedia que no le da demasiadas oportunidades al espectador para recuperar el aliento.
La telenovela que también quiere romper el guion
Pero detrás de las risas hay una segunda lectura.
La obra plantea que todos somos, de alguna manera, personajes de nuestra propia historia y que muchas de las ideas que asumimos como naturales pudieron haber sido aprendidas a través de narrativas que consumimos durante años.
Para David, el mensaje tiene que ver con romper estereotipos y dejar de vivir de acuerdo con un personaje previamente asignado.
“Hoy en día tú puedes ser lo que quieras ser, expresarte de la manera que quieras”, afirma.
La reflexión atraviesa temas como las preferencias personales, la identidad y la posibilidad de no continuar necesariamente con el legado o los patrones que fueron establecidos antes de nosotros.
Así, detrás de la parodia aparece una pregunta mucho más contemporánea: ¿cuánto de nuestra vida realmente lo elegimos nosotros y cuánto lo aprendimos de las historias que nos contaron?
Quecho Muñoz deja que el elenco juegue
David también destaca la libertad que existe durante el proceso creativo.
Aunque describe a Quecho Muñoz como un director muy puntual, también reconoce que permite que los actores exploren y propongan.
Y el montaje continúa modificándose incluso después de haber superado las primeras funciones.
“Seguimos cambiando cosas que van surgiendo porque vamos midiendo al público”, explica.
Ese proceso hace que cada función pueda tener pequeñas variaciones, producto de la interacción con los espectadores y de la experiencia acumulada del elenco.
La complicidad entre los actores también se convirtió en uno de los pilares de la puesta.
David habla especialmente de su trabajo con Lorena D’La Garza, a quien admiraba desde hacía años como actriz, cantante y comediante y con quien ahora ha construido una relación de compañerismo que describe como una auténtica sorpresa.
También reconoce el trabajo de Quecho Muñoz, Leslie Martínez y María Ayuso, con quienes ha formado, dice, “un excelente grupo”.
¿Y si no te gustan las telenovelas? También tienes que verla
Quizá una de las preguntas más interesantes para cualquier espectador sea precisamente esa: ¿qué pasa si nunca fuiste fan de las telenovelas?
David tiene una respuesta contundente.
No es necesario entender todas las referencias para disfrutar el espectáculo. La obra, asegura, puede provocar risas, nostalgia e incluso cierta confusión, pero termina generando algo más: curiosidad.
Cuenta que algunos espectadores han acudido acompañados por personas que no conocían las referencias y que, para su sorpresa, esas mismas personas terminaron disfrutando enormemente la función.
“En el momento que entren a ver la novela y salgan no van a ser los mismos”, afirma.

Últimas funciones para volver al melodrama
No es otra telenovela mexicana se presenta los viernes a las 20:45 horas en el Teatro Wilberto Cantón, ubicado en José María Velasco 59, San José Insurgentes, Benito Juárez.
La puesta reúne a Lorena D’La Garza, Quecho Muñoz, María Ayuso, David Anguiano y Leslie Martínez, quienes dan vida a más de 50 personajes y atraviesan distintas épocas y estilos del melodrama mexicano.
Para David, la invitación es sencilla: dejarse sorprender.
“Es una comedia bien realizada, hecha con mucho amor y hecha con mucho respeto”, asegura.
Y quizá ese sea precisamente el secreto de la obra: no intentar destruir las telenovelas, sino reírse de ellas porque forman parte de nosotros.
David Anguiano no se baja del teatro
Mientras continúa con No es otra telenovela mexicana, David está viviendo una nueva etapa profesional marcada por el teatro.
Después de pasar un largo periodo trabajando principalmente en televisión, reconoce que esta nueva faceta le está gustando especialmente.
Y ya tiene otro proyecto en puerta: está por estrenar Niño Perdido, también escrito por Quecho Muñoz, lo que permitirá que ambos continúen explorando su colaboración artística.
La obra llegará próximamente al nuevo Teatro Versalles y tendrá funciones los lunes.
Además, David acaba de concluir Cómo te va mi amor, musical con canciones de Pandora, aunque adelanta que existen posibilidades de que el proyecto pueda regresar.
A todo ello se suma su trabajo como creador de contenido, donde comparte material de comedia junto a su familia y su esposa.
Así que, si pensabas que el capítulo de David Anguiano en el teatro estaba por terminar, parece que apenas está comenzando una nueva temporada.
** No es otra telenovela mexicana**
📍 Teatro Wilberto Cantón
José María Velasco 59, San José Insurgentes, Benito Juárez, CDMX
📅 Viernes
⏰ 20:45 horas
🎭 Elenco: Lorena D’La Garza, Quecho Muñoz, María Ayuso, David Anguiano y Leslie Martínez.
🎟️ Boletos en taquilla y Ticketmaster.
David Anguiano en redes: @davidanguianomx en Instagram, donde también comparte contenido de comedia y novedades sobre sus proyectos.



