En el marco del Día Mundial de la Dermatitis Atópica, especialistas advierten que 8 de cada 10 mujeres que presentan esta afección cutánea la desarrollan por primera vez durante la gestación, subrayando la necesidad de un diagnóstico oportuno.
Por: Rodrigo Pujol Del Toro
La dermatitis atópica es mucho más que una condición superficial. Como una enfermedad inflamatoria crónica que afecta hasta al 20% de la infancia y al 3% de los adultos a nivel mundial, sus consecuencias trascienden la comezón y las lesiones visibles, impactando el descanso, la salud mental y la dinámica familiar —las personas adultas con este padecimiento presentan entre dos y tres veces más riesgo de sufrir depresión y ansiedad—.
De cara al Día Mundial de la Dermatitis Atópica —conmemorado cada 14 de septiembre—, la farmacéutica Organon pone el foco en la relación entre la barrera cutánea y el sistema inmunológico a través de su campaña “Tu bienestar empieza en la piel”, visibilizando además un grupo poblacional con necesidades muy específicas: las mujeres embarazadas.
Un desafío particular durante el embarazo
Aunque la enfermedad puede manifestarse en cualquier momento de la vida, adquiere un matiz especial durante la gestación, convirtiéndose en la afección cutánea más común de esta etapa. Lo revelador es que, entre las mujeres que la experimentan en este periodo, 8 de cada 10 debutan con el padecimiento por primera vez debido a los cambios hormonales e inmunológicos propios del embarazo.
Al respecto, la Dra. Kira Chávez, Gerente Médica del área de Dermatología para Organon LAMEX, enfatizó la importancia de no normalizar síntomas persistentes:
“Durante etapas como el embarazo se producen cambios hormonales e inmunológicos que pueden favorecer la aparición o el agravamiento de algunas enfermedades cutáneas. Por eso es importante no normalizar la comezón persistente, la resequedad extrema o las lesiones y buscar una valoración médica oportuna”.
Más allá del brote: La marcha atópica y el manejo integral
El abordaje de la enfermedad también debe considerar la llamada marcha atópica, un proceso en el cual la inflamación cutánea inicial puede asociarse con el desarrollo posterior de alergias alimentarias, asma o rinitis alérgica. Una barrera cutánea debilitada facilita la sensibilización ante alérgenos ambientales, por lo que un diagnóstico temprano resulta clave para conectar los antecedentes alérgicos y ofrecer un seguimiento multidisciplinario.
El tratamiento integral requiere de:
- Cuidado cotidiano de la barrera cutánea con productos adecuados de higiene e hidratación.
- Identificación de factores desencadenantes de los brotes.
- Atención médica personalizada que garantice la seguridad tanto de la madre como del embarazo.
- Apoyo emocional para lidiar con el desgaste, la ansiedad y los trastornos del sueño asociados.
Con iniciativas como esta, Organon busca impulsar alternativas terapéuticas innovadoras y fomentar una cultura de prevención que mejore sustancialmente la calidad de vida de las pacientes y de todas las personas que enfrentan padecimientos dermatológicos.
Nota del editor: A veces nos da miedo que la tecnología nos reemplace, pero la realidad es que estos sistemas son como un practicante muy brillante y veloz que apenas está aprendiendo cómo funciona tu empresa. No busques que la IA resuelva todo sola; úsala para quitarte de encima lo repetitivo y enfócate tú en lo que realmente importa: la estrategia y ese criterio que solo los años de experiencia otorgan. Al final del día, el algoritmo puede darte los datos, pero tú eres quien tiene que decidir hacia dónde va el barco.
Para contactar al editor escribe: editor@thunder.mx.
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