El actor y compositor Gustavo Salas revela por qué esta obra logra hacer reír mientras habla de salud mental, ansiedad y la importancia de pedir ayuda sin perder la esperanza.
Por: Rodrigo Pujol Del Toro
¿Qué sucede cuando la persona que siempre escucha los problemas de los demás descubre que ya no puede sostener los propios? Esa es la pregunta que da origen a «Psiquiatra en apuros», una comedia negra que llegará al Foro Shakespeare del 5 de agosto al 27 de septiembre para demostrar que el humor también puede convertirse en una poderosa herramienta para hablar de salud mental, empatía y vulnerabilidad.

Lejos de caer en dramatismos o discursos moralistas, la puesta en escena escrita por Hugo Yoffe y Rodolfo Guillén presenta al doctor Miguel Durán, un psiquiatra que lleva quince años ayudando a sus pacientes, hasta que un diagnóstico inesperado pone en crisis todo aquello que creía saber sobre el dolor humano. Justo cuando piensa que su vida ha llegado a un punto sin retorno, tres pacientes irrumpen en su consultorio y terminan cambiando por completo el rumbo de la historia.
Para Gustavo Salas, quien interpreta a Benigno Manso —un hombre atrapado por sus obsesiones compulsivas— y además compuso la música original de la obra, lo que más lo atrapó del proyecto fue precisamente la humanidad de sus personajes.
«Lo primero que me llamó la atención fue que los personajes son muy divertidos, pero también profundamente entrañables. Creo que el público puede reconocer a un amigo, un familiar o incluso verse reflejado en alguno de ellos. Después descubrí algo todavía más poderoso: ver a una persona que dedica su vida a ayudar a otros y que, aun viviendo su propia crisis, decide seguir acompañando a sus pacientes con compasión.»
Uno de los mayores retos del montaje era encontrar el equilibrio entre el humor negro y un tema tan delicado como la salud mental. Salas asegura que la clave estuvo en la experiencia de Hugo Yoffe, quien además de dramaturgo es psiquiatra y psicoterapeuta.
«Nunca buscamos caricaturizar a los personajes. El humor nace de su lado humano, no de burlarnos de ellos. El texto está muy bien cuidado y la dirección también. Todo está tratado con mucha conciencia para que el público pueda reír, pero sin trivializar el dolor que viven estas personas.»
En escena, Gustavo interpreta a Benigno, un paciente cuya obsesión por la limpieza y el orden ha terminado por impedirle vivir plenamente y hasta amar con libertad. Sin embargo, conforme avanza la historia, el personaje revela una fragilidad que transforma por completo la percepción del espectador.

«Benigno puede parecer obsesivo e incluso un poco desesperante al principio, pero conforme lo conoces descubres que en realidad es un hombre profundamente tierno que solo quiere aprender a amar. Eso es lo bonito de la obra: detrás de cada conducta hay una historia que merece ser escuchada.»
Además de actuar, Salas también fue el responsable de crear la música original de la puesta en escena, un elemento que juega un papel fundamental en la narrativa.
«Fue un reto muy interesante porque la música acompaña todo lo que están viviendo los personajes. Hay temas que comienzan siendo ligeros y poco a poco se vuelven más profundos. Además, muchas escenas serán musicalizadas en vivo, así que ninguna función será igual a la anterior. La música va respirando junto con los actores.»
Con una trayectoria dedicada al teatro de improvisación, el actor explica que precisamente esa experiencia le permitió construir una banda sonora viva, capaz de reaccionar a cada emoción que surge sobre el escenario.
La obra también invita a cuestionar la manera en que entendemos la salud mental. En un momento donde hablar de ansiedad, depresión o terapia ha dejado de ser un tabú para muchas personas, «Psiquiatra en apuros» recuerda que nadie está exento de necesitar ayuda, incluso quienes han hecho de cuidar a otros su profesión.
«El mensaje que me gustaría que la gente se llevara es muy sencillo: no estamos solos. A veces somos nosotros quienes sostenemos a otras personas, pero también debemos aceptar que, en ciertos momentos, necesitamos que alguien nos sostenga a nosotros. Pedir ayuda no está mal; al contrario, es un acto de valentía.»

Con funciones los miércoles de agosto y los domingos de septiembre, la puesta en escena promete convertirse en una de las propuestas teatrales más sensibles y originales de la cartelera, combinando humor, música en vivo y una reflexión que permanece mucho después de que cae el telón.
«Psiquiatra en apuros» se presenta del 5 de agosto al 27 de septiembre en el Foro Shakespeare. Si buscas una obra que te haga reír, emocionarte y salir pensando en las personas que tienes cerca, esta comedia negra es una de las experiencias teatrales que no puedes dejar pasar. Los boletos ya están disponibles y puedes seguir todas las novedades en las redes oficiales @psiquiatraenapuros.
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