La salud sexual es un componente esencial del bienestar. En el marco del Mes del Orgullo, especialistas hacen un llamado urgente a la prevención: el VPH no distingue género y la vacunación es el acto de amor propio definitivo.
Por: Rodrigo Pujol Del Toro
Celebrar el orgullo implica abrazar la libertad, pero la verdadera autonomía comienza con el autocuidado. En plena conmemoración del Mes del Orgullo, un tema suele quedar en segundo plano: el impacto del Virus del Papiloma Humano (VPH) en la salud masculina. Lejos de ser una preocupación exclusiva de las mujeres, el VPH es un desafío de salud pública que requiere atención inmediata, especialmente en la población masculina.
El riesgo silencioso: VPH y cáncer de orofaringe
Los datos son claros y no deben ignorarse: aproximadamente uno de cada tres hombres mayores de 15 años está infectado por algún tipo de VPH, y cerca del 20% porta variantes de alto riesgo. Según el Dr. Francisco Javier Saynes Marín, otorrinolaringólogo del Hospital Ángeles Metropolitano y expresidente de la Sociedad Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, el riesgo ha aumentado en los últimos años debido a cambios en las prácticas sexuales.
«El sexo oral está asociado a 9 de cada 10 casos de cáncer de orofaringe», explica el especialista. Los hombres que tienen sexo con hombres (HSH) enfrentan un riesgo estadísticamente mayor, lo que convierte a la prevención en una prioridad absoluta para este sector de la población.
Señales de alerta que no debes ignorar
El VPH suele ser silencioso, pero cuando el cuerpo lanza advertencias, es crucial actuar rápido. El Dr. Saynes Marín recomienda buscar atención médica inmediata ante cualquiera de estos síntomas:
- Llagas o úlceras en la boca que no cicatrizan tras dos o tres semanas.
- Manchas blancas o rojizas persistentes en la lengua o mucosas.
- Dificultad o dolor al tragar, o la sensación de tener algo atorado en la garganta.
- Cambios persistentes en la voz o aparición de ganglios (bolitas) en el cuello sin causa aparente.
- Verrugas o lesiones visibles en la boca.
La vacuna: El pilar de la prevención
La buena noticia es que existe una herramienta altamente eficaz: la vacunación. Lejos de generar estigmas o vergüenza, vacunarse es una decisión informada que protege la calidad de vida a largo plazo. «Cada vez más organizaciones médicas internacionales recomiendan ampliar la vacunación en hombres como parte de una estrategia integral de salud pública», afirma el experto.
En este Mes del Orgullo, el mensaje es contundente: cuidar la salud es un acto de dignidad y libertad. Informarse, acudir a revisiones periódicas y aplicarse la vacuna contra el VPH no son solo decisiones médicas; son acciones de amor propio que garantizan que el derecho a vivir plenamente se ejerza con responsabilidad y salud.
Nota del editor: A veces nos da miedo ir al doctor porque nos preocupa el diagnóstico o lo que puedan pensar, pero la realidad es que el miedo nunca ha curado nada. La prevención es la mejor forma de tomar el control de nuestra vida. Mi consejo: si eres hombre y no te has informado sobre la vacuna contra el VPH, hazlo. Hablar de salud sexual abiertamente, sin tapujos ni prejuicios, es la forma más madura de celebrar quiénes somos. ¡Que el orgullo sea también sinónimo de bienestar!
Para contactar al editor escribe: editor@thunder.mx.
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