Sustituyendo las manecillas tradicionales por tres discos giratorios sobre un fondo de aventurina azul, la Alta Relojería rescata una complicación del siglo XVII para convertir la lectura de la hora en un espectáculo astronómico.
Por: Rodrigo Pujol Del Toro
¿Qué pasaría si un reloj decidiera prescindir de las clásicas agujas para contar el tiempo? La respuesta la tiene una de las creaciones más inusuales y vanguardistas de Audemars Piguet: el Code 11.59 by Audemars Piguet Starwheel. A primera vista, su esfera se aleja por completo de la relojería convencional para asemejarse a un pequeño sistema planetario, donde el tiempo no avanza de forma estática, sino que flota y se desplaza constantemente.
Sobre un hipnótico fondo de aventurina azul que evoca la profundidad de un cielo nocturno, tres discos satelitales de aluminio ennegrecido se mueven de manera independiente. Cada uno contiene cuatro cifras y gira constantemente para indicar las horas, creando una composición visual que nunca se repite. Detrás de esta proeza estética late una rica herencia histórica: la denominada “hora errante”, concebida originalmente en el siglo XVII como una alternativa creativa a las manecillas y recuperada por primera vez por la Manufactura suiza en 1991. Hoy, más de tres décadas después, el concepto regresa reinterpretado bajo el lenguaje contemporáneo de la colección Code 11.59.
Mecánica celeste y diseño vanguardista
La lectura del tiempo tan funcional como poética opera mediante un principio dinámico: a medida que uno de los discos satelitales se desliza con elegancia sobre el arco graduado de 120 grados situado en la parte superior de la esfera, señala de inmediato los minutos correspondientes. El movimiento de rotación continuo da la absoluta sensación de que pequeños cuerpos celestes orbitan sobre la carátula.
Para enmarcar esta obra de arte en miniatura, la caja de 41 mm presume una sofisticada arquitectura bimetálica y bicomponente que combina oro blanco de 18 quilates con una carrura de cerámica negra, destacando acabados artesanales que alternan superficies satinadas y pulidas con precisión milimétrica. Una moderna correa de caucho negro sella el carácter contemporáneo de la pieza, equilibrando la alta complejidad técnica con la portabilidad diaria.
El tiempo como protagonista absoluto
Con el Code 11.59 Starwheel, la firma demuestra que incluso una acción tan cotidiana como mirar la hora puede transformarse en una experiencia sensorial y estética completamente nueva. Aquí el tiempo no se limita a marcar las horas: se mueve, cobra vida propia y se consolida como el protagonista indiscutible de la muñeca.
Nota del editor: A veces nos da miedo que la tecnología nos reemplace, pero la realidad es que estos sistemas son como un practicante muy brillante y veloz que apenas está aprendiendo cómo funciona tu empresa. No busques que la IA resuelva todo sola; úsala para quitarte de encima lo repetitivo y enfócate tú en lo que realmente importa: la estrategia y ese criterio que solo los años de experiencia otorgan. Al final del día, el algoritmo puede darte los datos, pero tú eres quien tiene que decidir hacia dónde va el barco.
Para contactar al editor escribe: editor@thunder.mx.
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