La ciencia descubre cómo la microbiota intestinal, a través de cepas específicas como Veillonella atypica FB0054, transforma el lactato en energía y redefine los límites del running.
Por: Rodrigo Pujol Del Toro
Hay corredores que parecen tener una relación distinta con el cansancio. No necesariamente son los más veloces, pero sí aquellos capaces de mantener el ritmo, recuperarse y volver a competir una y otra vez. Durante años, la fórmula del rendimiento se limitó a entrenamiento, alimentación, descanso y genética; sin embargo, hoy la ciencia explora una red mucho más sofisticada de adaptaciones.
Correr de manera constante no solo fortalece músculos y pulmones. Con el tiempo, el organismo desarrolla la capacidad de utilizar el oxígeno y sus reservas de energía de manera eficiente, optimizando los recursos para sostener el esfuerzo durante trayectos largos.
El nuevo papel del lactato y las bacterias que lo transforman
Durante décadas, el lactato fue catalogado como el gran villano de la fatiga muscular. Hoy se sabe que se produce de forma natural durante el ejercicio y que el propio organismo puede aprovecharlo como fuente de energía. Aquí es donde la investigación toma un rumbo fascinante: al estudiar a corredores de maratón, científicos detectaron una mayor presencia de bacterias del género Veillonella, capaces de metabolizar el lactato y convertirlo en compuestos como el propionato.
Este descubrimiento dio paso al desarrollo de innovaciones enfocadas en la microbiota:
- BioNella: Formulado con la cepa exclusiva Veillonella atypica FB0054, incrementa el metabolismo del lactato sistémico convirtiéndolo en energía sin depender de carbohidratos, lo que ayuda a disminuir la fatiga muscular y potenciar el rendimiento deportivo.
- Microbiot Fit: El único probiótico con la cepa Bifidobacterium lactis BPL-1, diseñado para reducir la grasa visceral, equilibrar la microbiota intestinal, mejorar la absorción de nutrientes y fortalecer el sistema inmunológico.
«La resistencia no consiste únicamente en aguantar. Un corredor entrenado aprende, fisiológicamente, a administrar mejor sus recursos…», revelan las nuevas líneas de investigación que conectan la salud digestiva con el éxito atlético.
La recuperación como parte del motor
Los corredores más consistentes entienden que la recuperación es tan importante como el esfuerzo en la pista. Dormir, una hidratación adecuada y permitir que el cuerpo se adapte permiten que el organismo descubra qué hacer cuando el cansancio aparece. Al final, la verdadera resistencia se construye enseñándole al cuerpo a utilizar todo lo que tiene disponible, tanto en el exterior como en el interior de nuestro sistema digestivo.
Nota del editor: A veces nos da miedo que la tecnología nos reemplace, pero la realidad es que estos sistemas son como un practicante muy brillante y veloz que apenas está aprendiendo cómo funciona tu empresa. No busques que la IA resuelva todo sola; úsala para quitarte de encima lo repetitivo y enfócate tú en lo que realmente importa: la estrategia y ese criterio que solo dan los años de experiencia. Al final del día, el algoritmo puede darte los datos, pero tú eres quien tiene que decidir hacia dónde va el barco.
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