En el marco del Día Mundial de la Alimentación, iniciativas como Saber Nutrir de Grupo Herdez nos recuerdan que la seguridad alimentaria va mucho más allá de los anaqueles: exige agua limpia, acceso equitativo y autosuficiencia comunitaria.
Por: Rodrigo Pujol Del Toro
Antes de que un plato humeante y nutritivo llegue a nuestra mesa, se despliega una compleja cadena de factores que muchas veces pasa desapercibida. No se trata únicamente de que existan alimentos disponibles a la venta, sino de contar con los recursos económicos para adquirirlos, el conocimiento para combinarlos adecuadamente y, sobre todo, los elementos esenciales para prepararlos con higiene.
La magnitud del desafío es global y urgente. Datos de organismos internacionales señalan que, tan solo en fechas recientes, alrededor de 2,600 millones de personas en el mundo no han podido costear una dieta saludable. Para la Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la Agricultura (FAO), la verdadera seguridad alimentaria implica garantizar un acceso regular, continuo y de calidad a alimentos suficientes que permitan llevar una vida activa y saludable, adaptada a las necesidades culturales y nutricionales de cada familia.
Más allá de la compra: Los pilares invisibles de la nutrición
Hablar de una alimentación equilibrada exige voltear a ver aquello que ocurre mucho antes de cocinar. Entre los factores más críticos destacan:
- Agua segura y accesible: Indispensable tanto para beber como para lavar ingredientes y asegurar la inocuidad durante la preparación culinaria.
- Entornos y contextos locales: Como señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), la composición de una dieta saludable varía de acuerdo con el entorno, la cultura y la disponibilidad de productos frescos en cada región.
- Infraestructura comunitaria: La capacidad de producir, almacenar y conservar los alimentos de manera sostenible.
El impacto de Saber Nutrir en las comunidades mexicanas
Para hacer frente a estas brechas, iniciativas con causa como Saber Nutrir —el programa de responsabilidad social de Grupo Herdez— trabajan de la mano con comunidades rurales en estados como el Estado de México y Yucatán. A través de un enfoque integral alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 (Hambre Cero, Agua Limpia y Trabajo Decente), el programa implementa soluciones prácticas que transforman realidades:
- Instalación de huertos y gallineros familiares.
- Sistemas avanzados de captación y purificación de agua.
- Estufas ecológicas, bancos de semillas y silos para el almacenamiento seguro de granos.
- Acompañamiento técnico, nutricional y proyectos de comercialización que impulsan la generación de ingresos locales.
Con el respaldo de marcas emblemáticas como Doña María, Herdez, Yemina, McCormick y Del Fuerte, Saber Nutrir demuestra que la autosuficiencia y la educación alimentaria son las herramientas más poderosas para proteger el bienestar de las nuevas generaciones. Para conocer más sobre esta labor, puedes visitar su sitio web oficial o seguirlos en Facebook e Instagram.
Nota del editor: Comer bien es un derecho fundamental que comienza con la tierra y el agua que nos sostiene; cuidar de nuestras comunidades es asegurar que el futuro tenga un sabor más justo y saludable para todos. ¡Sembremos bienestar!
Para contactar al editor escribe: editor@thunder.mx.
#SaberNutrir #GrupoHerdez #DiaMundialDeLaAlimentacion #SeguridadAlimentaria #NutricionConCausa #DesarrolloSostenible #ComunidadesSustentables #AlimentacionSaludable




