Adiós al mal olor en TODO el cuerpo: la nueva forma de oler bien más allá de las axilas

Del pecho a los muslos: por qué necesitamos desodorantes “all body” y no solo sprays improvisados

Escrito por: Rodrigo Pujol Del Toro

El sudor no es el enemigo: es una de las funciones más naturales del cuerpo, nos ayuda a regular la temperatura y a mantenernos en equilibrio. El verdadero problema empieza cuando ese sudor se mezcla con las bacterias de la piel y aparece el temido mal olor. Y no, no solo pasa en las axilas: también en la espalda, el pecho, los pliegues, los muslos y los pies.

De acuerdo con estudios recientes, 58% de las personas buscan opciones que les hagan sentir frescas y seguras durante el día, y al menos 25% ya ha intentado combatir el mal olor en otras partes del cuerpo más allá de las axilas, aunque muchas veces con soluciones improvisadas que no funcionan del todo. Talcos para bebé, fragancias en spray, ropa más gruesa… fórmulas de emergencia que, en lugar de resolver el problema, pueden aumentar la incomodidad.

Hasta hace poco, prácticamente no existían productos diseñados específicamente para aplicarse en todo el cuerpo, de forma segura y eficaz. Esa realidad está cambiando. Hoy llegan al mercado propuestas pensadas para una protección integral contra el mal olor, como Rexona All Body Deo, un desodorante que ayuda a controlar el olor en distintas zonas del cuerpo y se adapta al microbioma de la piel, actuando desde el origen del problema.

Más allá de la innovación en fórmulas, los expertos coinciden: hay hábitos muy concretos que marcan la diferencia cuando se trata de frescura, confianza y cuidado real de la piel.

Primero, las prendas: elegir telas transpirables como algodón o lino es clave para permitir la ventilación y evitar la acumulación de sudor. Después, la higiene inteligente: no se trata solo de bañarse, sino de secar correctamente los pliegues (ingles, debajo del busto, entre los dedos de los pies), donde el ambiente húmedo favorece la proliferación de bacterias responsables del mal olor.

Otro punto fundamental es usar productos diseñados para todo el cuerpo. No todos los desodorantes están hechos para ir más allá de las axilas; por eso es importante buscar fórmulas seguras, dermatológicamente probadas y específicamente pensadas para aplicarse en zonas como pecho, espalda, muslos o pies. Opciones como Rexona All Body Deo —disponible en versiones crema y aerosol para diferentes gustos y rutinas— están formuladas justo con esa lógica: proteger donde realmente lo necesitas, no solo donde “siempre se ha puesto desodorante”.

Y, por último, la piel necesita algo más que protección: requiere nutrición y equilibrio. Una piel hidratada, cuidada y con una barrera cutánea sana es menos propensa a irritarse, resecarse o generar olores intensos. Combinar un buen desodorante corporal con una rutina básica de hidratación (lociones ligeras, geles hidratantes, productos que no obstruyan los poros) es la fórmula ganadora para quienes se mueven todo el día y quieren sentirse cómodos en su propio cuerpo.

El sudor puede ser inevitable, pero el mal olor no tiene por qué serlo. Entre nuevas tecnologías que se adaptan al microbioma de la piel y fórmulas desarrolladas para todo el cuerpo, la ciencia está ofreciendo soluciones reales, prácticas y seguras para quienes quieren vivir en movimiento, sin preocuparse por la incomodidad.

Si ya te habías resignado a “aguantar” ciertas zonas, quizá es momento de subir de nivel tu rutina y probar productos pensados para acompañarte de pies a cabeza.

#RexonaAllBodyDeo #QueNadaTeDetenga #CuidadoCorporal #MalOlorNoGracias #ThunderWellness #FreshAllDay #MicrobiomaDeLaPiel

Thunder MX is a next generation news