El presidente de Estados Unidos asegura que no asistirá al partido más visto del año y acusa al show musical de “sembrar odio”.
Por: Rodrigo Pujol
La mezcla entre política, música y deporte volvió a explotar. Esta vez fue Donald Trump quien encendió la conversación al declararse abiertamente en contra de Bad Bunny y Green Day, artistas elegidos para el espectáculo del medio tiempo y la apertura del Super Bowl de este febrero.
En entrevista desde el Despacho Oval con The New York Post, Trump afirmó que no asistirá al Super Bowl, que se celebrará el 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, y calificó la alineación musical como “una pésima elección”.
“Estoy en contra de ellos. Creo que es una decisión terrible. Lo único que hacen es sembrar odio. Terrible”, lanzó el mandatario.
¿Por qué Trump no irá al Super Bowl?
Aunque sus declaraciones contra los artistas generaron titulares inmediatos, Trump matizó que no es la música la razón principal de su ausencia. Según explicó, el estadio está “demasiado lejos” y solo consideraría asistir si el evento fuera más cercano.
“Me gustaría ir. Me han recibido muy bien en el Super Bowl. Les caigo bien”, aseguró, recordando que sí estuvo presente en la final del año pasado en Nueva Orleans.
Bad Bunny y Green Day, en la mira
El enojo presidencial no surge de la nada. Bad Bunny ha sido uno de los críticos más visibles de Trump, especialmente por sus posturas contra las políticas antiinmigrantes. En 2025, el artista incluso lanzó “Nuevayol”, una canción que imita la voz del presidente y lanza un mensaje directo:
“Este país no es nada sin los migrantes. Este país no es nada sin los mexicanos, dominicanos, puertorriqueños, colombianos, venezolanos y cubanos”.
Por su parte, Green Day también ha mantenido una postura política frontal. Su vocalista, Billie Joe Armstrong, ha modificado en conciertos la letra de American Idiot, cambiando el verso original por una referencia directa al lema MAGA (Make America Great Again), además de expresar su apoyo a manifestaciones contra redadas migratorias en Estados Unidos.
Cultura pop vs. política
La elección de Bad Bunny como figura central del medio tiempo ya había generado debate en sectores conservadores, que cuestionan su música en español, su postura sobre migración y el estatus político de Puerto Rico. La presencia de Green Day en la ceremonia inaugural reforzó la lectura de que la NFL apuesta por una narrativa cultural con carga política, algo que Trump no dejó pasar.
Paradójicamente, el propio presidente sí ha sido bien recibido recientemente en eventos deportivos, incluido el campeonato nacional de futbol americano universitario en Miami, donde fue ovacionado durante el himno nacional.
El Super Bowl, otra vez en el centro del debate
Más allá del marcador y del espectáculo, el Super Bowl vuelve a confirmarse como un escenario simbólico donde chocan entretenimiento, ideología y cultura popular. La ausencia de Trump y su rechazo público a los artistas no hacen sino aumentar la expectativa alrededor de un show que, gane quien gane en la cancha, ya se juega en el terreno de la conversación global.
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