De la ilusión al control patrimonial: así creció 133% la compra residencial de mexicanos en 2025

Por: Rodrigo Pujol Del Toro
Durante años, comprar una propiedad en el extranjero fue un deseo aspiracional. Hoy, para muchos mexicanos, se ha convertido en una decisión estratégica de inversión. La conversación patrimonial cambió de tono y de fondo: ya no se trata de “tener algo fuera”, sino de diversificar con lógica financiera, proteger capital en moneda fuerte y reducir exposición a la volatilidad local. En ese tablero, España emerge como uno de los destinos más atractivos por idioma, conectividad, reglas claras y profundidad de mercado.
El comprador mexicano que hoy mira a España no está cazando metros cuadrados. Está administrando incertidumbre. Y ese cambio cultural se refleja en los números: de acuerdo con datos internos de Dils Lucas Fox, las ventas a compradores mexicanos crecieron 133.33% de 2024 a 2025. “España dejó de ser solo ‘sol y playa’ para convertirse en un destino prime”, afirma Felipe Ocampo Lizarralde, Director de Inversión de la firma. “Hoy el comprador mexicano busca estilo de vida, sí, pero también ejecución sin sorpresas. En el lujo, no gana quien encuentra primero; gana quien controla el proceso: jurídico, tiempos y costos”.
Las cifras ayudan a entender por qué el proceso se profesionalizó. En el primer semestre de 2025, la compraventa de vivienda libre por parte de extranjeros en España creció 2% interanual hasta 71,155 operaciones, representando 19.3% del total. El diferencial de precio es clave: los extranjeros no residentes pagaron una media de 3,126 €/m², por encima de residentes y nacionales. En el segmento prime, la brecha se amplía: Madrid supera los 10,000 €/m² en producto reformado y el ultra high-end puede moverse entre 10,000 y 18,000 €/m²; en Barcelona, ejes como Passeig de Gràcia vuelven a rondar los 10,000 €/m². En la práctica, el no residente suele entrar con una prima implícita; la estructura define si ese costo se controla o se dispara.
El mercado sigue siendo marcadamente internacional. En el primer trimestre de 2025, los compradores extranjeros representaron 14.1% del total y el precio medio nacional se ubicó en 2,226 €/m², según el Colegio de Registradores. Para el inversionista mexicano, la conclusión es clara: el activo se elige con criterio, pero se gana con ejecución. La capacidad de cerrar con certeza —documentación, calendarización, coordinación— compite al mismo nivel que el presupuesto.
A esa presión competitiva se suma un factor que hoy pesa más que antes: el entorno regulatorio. En 2025 entró en vigor la eliminación de los visados de residencia para inversores (con fecha efectiva el 3 de abril), reconfigurando estrategias para nacionales de terceros países. La lección es directa: la estructura no puede depender de supuestos estáticos. Se compra mejor cuando el proceso está diseñado para resistir cambios de contexto.
¿Dónde empieza una compra bien estructurada? No en el inmueble, sino en el objetivo. Segunda residencia, vida por temporadas, renta o portafolio no son etiquetas: definen zona, tipo de activo, horizonte, liquidez, endeudamiento y costos de operación. El comprador sofisticado arma primero una matriz de riesgos: residencia fiscal, origen de fondos, exposición cambiaria y plan de salida. A partir de ahí, el mercado se ordena y muchas propiedades “atractivas” quedan fuera por no encajar en la tesis.
Luego viene el bloque que más valor crea sin verse en la foto: la estructura antes del inmueble. Identificación fiscal, banca, preparación documental y —si hay financiación— conversación temprana con el banco. “La innovación solo vale si se vuelve ejecución y reduce fricción”, señala Ocampo Lizarralde. “Por eso lanzamos Premium Advisory: un acompañamiento end to end que integra lo legal y, cuando se requiere, la reestructuración financiera”. En un mercado competitivo, la diferencia no está en ver más opciones, sino en convertir lo complejo en controlable.

Con la base operativa lista, la due diligence funciona como seguro contra costos invisibles. No es solo titularidad o cargas; es validar que el activo puede usarse y operarse como el comprador planea: situación registral, limitaciones, gastos recurrentes, reglas de comunidad y el mapa real de costos que empieza después de la firma. En mercados prime, donde el no residente ya paga prima, la due diligence no es burocracia; es comprar certeza.
La negociación también cambió. Hoy el valor no está solo en el precio, sino en condiciones que protegen la ejecución: plazos realistas, cláusulas claras, ventanas de revisión, coordinación de firma y mecanismos formales para operar a distancia. El objetivo es que el contrato refleje la realidad operativa del comprador internacional, no que lo obligue a correr detrás del proceso.
Comprar en España desde México no es difícil por falta de opciones; es exigente por exceso de variables. La pregunta que separa una compra patrimonial de un problema caro es simple: ¿estás comprando una propiedad o estás comprando control? En 2025, el inversionista internacional más sólido elige lo segundo. Y cuando el proceso está bien diseñado, el inmueble deja de ser el inicio de la historia y se convierte en su consecuencia lógica.
Para conocer más sobre asesoría inmobiliaria internacional y residencial prime en España, visita www.dilslucasfox.com.
#InversiónInmobiliaria #España #Patrimonio #LujoResidencial #Diversificación #Capital #RealEstate #DilsLucasFox