Mujeres STEM: el liderazgo que está redefiniendo la estrategia empresarial

De los laboratorios a las salas de consejo, la ciencia y la tecnología hoy marcan el rumbo de los negocios —y las mujeres son pieza clave en esa transformación

Por Rodrigo Pujol Del Toro

Durante años, hablar de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas —las disciplinas conocidas como STEM— parecía algo exclusivo de universidades y centros de investigación. No se vinculaban necesariamente con liderazgo empresarial, estrategia corporativa o generación de valor. Hoy, esa percepción cambió por completo.

De acuerdo con datos de la UNESCO, apenas el 33% de las personas dedicadas a la investigación científica en el mundo son mujeres. Más allá de la cifra, la pregunta relevante es otra: ¿qué sucede cuando más mujeres acceden, permanecen y lideran dentro de entornos STEM en las empresas?

La respuesta es clara: los equipos se fortalecen, las decisiones se enriquecen y la innovación se vuelve más integral. La participación femenina en espacios STEM no busca competir ni desplazar, sino sumar pensamiento analítico, capacidades técnicas y una mirada estratégica que responde mejor a los desafíos actuales.

El legado que impulsa industrias e innovación

Reconocer a las mujeres en STEM no es solo un ejercicio de visibilidad; es entender el efecto multiplicador que su trabajo genera en la economía y en los modelos de negocio.

En México, figuras como Julieta Fierro en astrofísica; Carmen Félix en el sector aeroespacial; Eva Ramón Gallegos en biomedicina; y Susana López Charretón en virología, han demostrado que el conocimiento científico no solo transforma laboratorios: transforma industrias completas.

Cada avance científico abre nuevas oportunidades de negocio, redefine procesos productivos y crea ventajas competitivas. La ciencia impulsa mercados. Y cuando más mujeres participan en ese proceso, el ecosistema empresarial se vuelve más robusto y sostenible.

Reconocer ese talento no es mirar al pasado, es apostar por un futuro donde la diversidad sea un motor estratégico.

Del discurso a la acción: el rol de las empresas

Si queremos más mujeres STEM liderando el mercado, la conversación debe trasladarse al ADN corporativo. Las buenas intenciones no son suficientes: se requieren políticas claras, estructuras reales y compromisos medibles.

Desde una perspectiva empresarial, la innovación no surge por accidente. Se construye con decisiones conscientes como:

Institucionalizar el liderazgo.
Programas de mentoría técnica y desarrollo profesional enfocados en mujeres con perfiles STEM.

Redefinir el bienestar.
Infraestructuras laborales que reconozcan la maternidad y la vida personal sin penalizar el crecimiento profesional.

Implementar flexibilidad real.
Migrar hacia culturas basadas en resultados y no en horarios rígidos.

Fomentar la pluralidad de pensamiento.
Entender que la diversidad no es una cuota, sino una ventaja competitiva que mejora la resolución de problemas técnicos y estratégicos.

Las organizaciones que integran esta visión no solo avanzan en equidad: se posicionan mejor en mercados cada vez más complejos y digitales.

Liderar con propósito

Hoy, empresas tecnológicas como CONTPAQi han colocado la inclusión como parte activa de su estrategia. Desde la Dirección General, el enfoque ha sido claro: abrir oportunidades, impulsar formación constante y promover la participación femenina en espacios de toma de decisión.

La transformación digital no puede construirse con una sola perspectiva. Integrar talento femenino en STEM no es una acción filantrópica; es una decisión estratégica que impacta productividad, innovación y competitividad nacional.

Impulsar a las mujeres en ciencia y tecnología es entender que el futuro económico depende de sumar todas las mentes disponibles.

Porque cuando el talento STEM femenino se libera, el potencial de nuestras empresas —y de nuestro país— se expande sin límites.

#MujeresSTEM
#LiderazgoFemenino
#InnovaciónEmpresarial
#DiversidadQueSuma
#TransformaciónDigital

Thunder MX is a next generation news