A pesar de un cuarto trimestre marcado por el ruido político y la desaceleración, los expertos de Janus Henderson prevén una recuperación acelerada tras la reapertura gubernamental.
Por: Rodrigo Pujol
La economía de los Estados Unidos ha demostrado ser un gigante difícil de derribar, incluso frente a sus propios conflictos internos. Tras un cierre gubernamental que dejó huellas visibles en las estadísticas macroeconómicas, los analistas financieros comienzan a descifrar el panorama real. Adam Hetts, Director Global de Multi-Activos en Janus Henderson, ha compartido una visión clave: aunque el Producto Interno Bruto (PIB) mostró señales de vulnerabilidad a finales de 2025, el escenario para el inicio de 2026 apunta a una recuperación estratégica.
El impacto del cierre: ¿Qué pasó con el crecimiento?
El cierre del gobierno no fue un evento menor para las finanzas estadounidenses. De acuerdo con los datos analizados por Hetts, el crecimiento del cuarto trimestre se situó en un decepcionante 1,4%, lo que llevó el crecimiento anual de 2025 a cerrar en un 2,2%.
Este número, descrito como «ruidoso», estuvo fuertemente influenciado por la parálisis administrativa. De hecho, el cierre deprimió el crecimiento a un nivel más de un 1% inferior a lo que el mercado esperaba originalmente. No obstante, este bache tiene una fecha de caducidad clara: la reapertura servirá como un potente mecanismo de recuperación que se verá reflejado en las cifras del primer trimestre de este año.
Obstáculos superados y la «fragilidad» del empleo
A largo plazo, la economía estadounidense ha mostrado una resiliencia envidiable. El cierre prolongado es solo uno de los tantos muros que el país ha logrado saltar para mantener una tendencia sólida a mediano plazo. Sin embargo, no todo es optimismo ciego; existen puntos críticos que los inversionistas deben vigilar.
Uno de los aspectos que más preocupa a los expertos es la naturaleza de la «recuperación sin empleo». Según Adam Hetts, este fenómeno es el que aporta mayor fragilidad al sistema, ya que el crecimiento económico no siempre se traduce en una mejora proporcional del mercado laboral. Afortunadamente, los datos de empleo de enero parecen haber roto esta tendencia negativa, inyectando una dosis de confianza necesaria para el arranque de 2026.
Puntos clave del análisis de Janus Henderson:
- PIB del 4T: Un 1,4% marcado por el ruido del cierre gubernamental.
- Crecimiento Anual 2025: Se consolidó en un 2,2%.
- Efecto Rebote: Se espera que el primer trimestre de 2026 compense las pérdidas previas.
- Resiliencia: La economía supera obstáculos políticos manteniendo su tendencia de mediano plazo.
Un panorama de cautela y oportunidad
Para los tomadores de decisiones, el mensaje es claro: la desaceleración fue inducida por factores externos a la productividad real y, por lo tanto, es probable que veamos un repunte significativo en los próximos meses. La capacidad de EE. UU. para absorber estos impactos políticos sin entrar en una recesión profunda confirma la solidez de sus fundamentos, aunque la vigilancia sobre los datos de empleo seguirá siendo la brújula principal para medir la salud del sistema.
Para más análisis financieros y perspectivas de mercado, puedes consultar los informes detallados en el portal de Janus Henderson Investors.