Embarazo e infecciones silenciosas: el riesgo oculto que puede afectar la audición del bebé

Cinco de cada mil niños nacen con pérdida auditiva o la desarrollan poco después; el control prenatal y el tamiz neonatal pueden marcar la diferencia

Por Rodrigo Pujol Del Toro

Durante el embarazo, no todas las amenazas se perciben a simple vista. Algunas infecciones pueden desarrollarse de forma silenciosa y afectar directamente el sistema auditivo del feto, provocando distintos grados de hipoacusia congénita si no se detectan a tiempo.

De acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente cinco de cada mil niños nacen con algún grado de pérdida auditiva o la desarrollan poco después del nacimiento. A nivel global, esto representa millones de casos que podrían prevenirse o tratarse con diagnóstico oportuno.

Infecciones durante el embarazo: cómo pueden impactar la audición

Especialistas de MED-EL, firma líder en soluciones auditivas implantables, advierten que diversas infecciones adquiridas durante la gestación pueden dañar el oído interno o el nervio auditivo del bebé, y en algunos casos también afectar la audición de la madre.

Entre las infecciones más relacionadas con pérdida auditiva se encuentran:

Citomegalovirus (CMV)
Rubéola
Sífilis
Toxoplasmosis
Herpes simple
Algunas infecciones bacterianas no tratadas

El citomegalovirus congénito (CMV) destaca como la causa infecciosa más frecuente de sordera en bebés. Puede transmitirse al feto cuando la madre se infecta durante el embarazo, dañando directamente el oído interno. En algunos casos la pérdida auditiva se detecta al nacer, pero en otros puede manifestarse meses o incluso años después.

Hipoacusia congénita: un problema prevenible con detección temprana

La hipoacusia congénita puede ser conductiva, neurosensorial o mixta, y variar de leve a profunda. Lo preocupante es que muchas veces no presenta señales visibles inmediatas.

Por eso, el tamiz auditivo neonatal se ha convertido en una herramienta clave para identificar alteraciones auditivas desde los primeros días de vida. La detección temprana permite iniciar intervenciones oportunas que favorecen el desarrollo del lenguaje, el aprendizaje y la integración social del niño.

En México, el contexto cobra mayor relevancia si se considera que las mujeres en edad reproductiva tienen en promedio dos hijos, según datos de la ENADID. Cada embarazo representa una oportunidad para reforzar el seguimiento prenatal y reducir riesgos asociados a infecciones.

Tecnología e innovación: soluciones para distintos tipos de pérdida auditiva

Actualmente existen múltiples alternativas tecnológicas para atender la pérdida auditiva infantil. En casos de hipoacusia profunda, los implantes cocleares de origen austriaco permiten estimular directamente el nervio auditivo, brindando acceso al sonido a bebés que nunca han escuchado.

También existen:

Audífonos digitales
Implantes de oído medio
Implantes de conducción ósea
Dispositivos no implantables de conducción ósea

Cuando estas soluciones se integran con terapia especializada, seguimiento médico y acompañamiento familiar, los niños pueden desarrollar lenguaje oral, integrarse al entorno escolar y social, y llevar una vida cotidiana comparable a la de una persona oyente.

La clave está en el control prenatal

El control médico durante el embarazo no solo monitorea el crecimiento del bebé: también es una herramienta preventiva frente a infecciones que podrían comprometer su audición.

La prevención de infecciones, el diagnóstico oportuno y el seguimiento auditivo en la infancia forman parte de una estrategia integral que puede cambiar radicalmente el pronóstico.

Porque cuando se trata de salud auditiva en el embarazo, la información y la detección temprana no solo protegen el oído: protegen el futuro.

Más información en www.medel.com/latam

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